Ala Quebrada...., un vencejo que casi se arrancó el ala contra el cable anclado muy cerca de la junta de dilatación donde dcidió anidar, desde entonces,día tras día lo esquiva para poder alimentar a su polluelo.

jueves, 29 de agosto de 2013

LA ISLA DE ALBEA.




     Esta mañana llovia, podía sentir las gotas precipitandose sobre mi craneo y escuchaba las sacudidas de la manada cada dos por tres. No era una lluvia intensa, pero suficiente para haber inundado el charco alrededor de la cresta en la que se habia encaramado el caracol blanco. 
   Ya de niño me encontraba con ellos y oía a mis tías del pueblo despreciarlos mientras buscaban con interes a las vaquetas despues de la lluvia, tampoco le hacian ascos a los moros, pero para estos caracoles blancos tan solo tenían pisotones y protestas, quizás porque no eran agradables de comer y porque siempre estaban ahí, a la vista, blancos como peladillas, a pleno sol y sin esperar a las lluvias para hacer sus vidas.
   Recuerdo que una vez los descubrí con sus cuerpos metidos de cabeza en la tierra húmeda, atraves de sus pies extraían la tierra formando una especie de pliegues de barrillo endurecido que iban acumulando alrededor del agujero. Allí dentro depositaban sus huevos, para mi fue un descubrimiento emocionante, pero lo que no podia imaginar es que los futuros  Sphincterochila serían capaces de vivir hasta los ocho años, pero sigo recordando la imagen de aquellos huevecillos gelatinosos al otro extremo del palito con el cavé una galeria paralela a la del caracol blanco, tan blancos y descarados que nadie les hacia caso, salvo mis tías que refunfuñaban mientras exploraban las matas alacecho de las vaquetas y de vez en vez, de los moros.
 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu publicación. Por cierto, lo que hace la ignorancia del ser humano.... y sigue igual la cosa...

bicipalo dijo...

Bienvenido anónimo,me alegra que te guste el relato, pero a veces esa ignorancia era mas heredada que real, me refiero a las actitudes.Imagino que mis tías repudiaban a los caracoles blancos porque así selo habian enseñado sus mayores,pero recuerdo que de niño me quedaba impresionado cuando esas mismas tías del pueblo eran capaces de traer un conejo criado por ellas y despues matarlo, desollarloy evioscerarlo para la paella. Creo que pocas mujeres y muchos menos hombres de hoy en día seriamos capaces de hacerlo con esa habilidad. Tan solo hubiese sido sufiente con decirles de niñas.
- No hace falta que piseis esos caracoles..., no los cogais, ellos también tiene su funcion, igual que las vaquetas.
Un saludo, anonimo...¡¡¡¡¡