Ala Quebrada...., un vencejo que casi se arrancó el ala contra el cable anclado muy cerca de la junta de dilatación donde dcidió anidar, desde entonces,día tras día lo esquiva para poder alimentar a su polluelo.

sábado, 2 de mayo de 2009

"LA HISTORIA MAS BELLA DEL MUNDO" de Dominique Simonnet y ...


Ángela me recomendó este libro, ya no recuerdo si en algún comentario dejado aquí o desde su glamuroso blog, le dije que lo leería y que haría un comentario..., y miro hacia la izquierda y la veo, también al resto de personas que han tenido la sinceridad necesaria para manifestar públicamente que “me siguen”, que me leen y que al menos les caigo simpático..., y también te veo a ti, Menaches 15. No se quien eres ni que rostro tienes..., pero has sido capaz de ponerte ahí, en esa especie de grada imaginaria, como un publico ansioso que espera esa película, ese monologo, ese número circense en el que los trapecistas parecen volar..., espero que este comentario te guste, espero no defraudarte, anónimo seguidor o seguidora, gracias por estar ahí y ya sin mas voy a tratar de contaros muy por encima que cuentan Dominique Simonnet y sus tres interesantes entrevistados

El libro se subtitula “los secretos de nuestros orígenes”, y no es un libro de divulgación ni un ensayo, es una recopilación de las entrevistas que realiza Dominique Simonnet a Hubert Reeves, un astrofísico de prestigio reconocido y de actitud sencilla y afable ante los descubrimientos que se van realizando y ante las posiciones de la religión en relación al origen del universo.

Después de que el cosmólogo nos arroja algo de luz sobre el Big Bang, Simonnet entrevista a Joël de Rosnay, ex director del Instituto Pasteur, investigador, divulgador..., un hombre con suficientes conocimientos para llevarnos de la mano por esa Tierra primigenia en la que la vida se abría camino hace unos 3.500 millones de años, él responderá a las preguntas del periodista, hasta que Yves Coppens, paleontólogo, antropólogo y apasionado de nuestros ancestros..., aparece escena y parece decirnos, “bueno y ahora cuento yo lo que queda...”, justo cuando esa vida embrionaria, surgida en charcas y lodos, se desarrolla, se divide, comienza a reproducirse sexualmente..., hasta que surge el genero homo hace 3 millones de años, sobre un planeta Tierra algo mas tranquilizado y con las líneas biológicas actuales perfectamente trazadas.

Hubert Reeves, el astrofísico, va respondiendo a las inquietas preguntas de Simonnet de una forma sencilla y amena..., aunque algunos conceptos, algunas incógnitas, algunas magnitudes enormes, me son difíciles de asimilar. Charlan, como no podía ser de otra manera del Big Bang..., Reeves nos habla de esa explosión de energía hace unos 15.000 millones de años y de unas temperaturas del orden de 10.000 millones de grados en el segundo después de la liberación de esa energía..., que... ¿dónde estaba hasta entonces...?, si el universo surge con ella, ¿que genera esa explosión?,¿ que es lo que explota y donde estaba almacenada esa energía emergente...?, aquí los autores teorizan y yo me pierdo. Pero me siguen impresionando esos datos de temperaturas y tiempos.

Esta primera parte del libro es interesante pero queda algo lejos de nuestra manera de sentir y entender o por lo menos de la mía. No obstante, Reeves responde a las inquietudes del periodista con alegría, con aparente sencillez, como si fuesen conocimientos fáciles de adquirir, como si fuese información que tuviésemos todos los días al alcance de la mano. Se habla de ese silencio primigenio, de ese calor extremo y de cómo el cosmos tiende a expandirse y a enfriarse en busca del cero absoluto, se habla de cómo las estrellas, instantes antes de consumirse expulsan los elementos y partículas que poco a poco van conformando la vida tal como la conocemos. Algo así como semillas que son salvadas antes de que esos soles se conviertan en agujeros negros o en cadáveres estelares estériles.

Esta primera toma de contacto esta plagada de información, de sorpresas, de datos..., no voy a enumerarlos todos pero si uno que desconocía. Cuando Reeves habla de cómo ellos, los astrofísicos pueden estudiar ese origen del universo visionando auténticos fósiles estelares. Reeves lo explica poniendo el ejemplo de cómo un paleoantropologo puede examinar huesos fosilizados, utensilios de piedra, restos de ocupaciones en cuevas..., de esos hallazgos infiere o deduce como fue ese pasado, que aspecto pudieron tener esos ancestros o esos animales ya extintos. Sin embargo, estos investigadores pueden ver, con sus potentes telescopios, como fue ese universo hace unos 12.000 millones de años..., en la velocidad de la luz está el secreto. No hace falta inventar la máquina del tiempo, ya existe..., según Reeves. Y trata de explicarnos que ocurriría lo mismo si “alguien” nos mirase desde otra galaxia, no vería la civilización actual, posiblemente vería a nuestros ancestros, a mis queridos homo, a mis queridos australopitecinos, es posible que vieran a Lucy... ¿por qué el cielo es oscuro, donde esta luz de esos miles de estrellas...?, pregunta Simonnet.

La respuesta y otras muchas están en este pequeño libro de poca presencia, con un aspecto físico pobre, sin pretensiones estéticas y sin fotografías..., pero con unos contenidos que valen la pena leer y volver a leer. Es posible que algunas de sus observaciones estén un poco desfasadas respecto a los últimos avances científicos..., la primera edición es de febrero de 1997..., pero no creo que el universo y nosotros mismos hayamos cambiado tanto en 12 años.

El periodista sigue con sus entrevistas y se sienta ante el biólogo Joël de Rosnay, al poco coinciden en la importancia vital de la presencia de las moléculas de carbono y de sus fantásticas características para unirse a otras moléculas..., leyendo esos párrafos y desde mi ignorancia me da sensación de que esa molécula de carbono se va a convertir en el comodín de la vida tal como la conocemos..., en palabras de Rosnay “puede formar estructuras estables, moléculas muy reactivas o largas cadenas orgánicas...”. Y en esos primeros momentos, hace unos 4000 millones de años es muy posible, según relata Rosnay, comienza el inicio de la vida en sus estadio mas esencial, en un estadio potencial que dependería de unos parámetros, de unas circunstancias, de unas variaciones de temperatura que se fueron dando paulatinamente. Nos cuenta como esa atmósfera antiquísima, compuesta por amoniaco, hidrogeno, metano, gas carbónico y vapor de agua..., va a ser sacudida por violentas tormentas eléctricas capaces de romper esos compuestos, capaces de alterar sus enlaces moleculares y de precipitarlos a la tierra junto con la lluvia que regará La Tierra con los nutrientes que utilizará la vida para comenzar a desarrollarse.

Es una hermosa imagen, incluso simbólica..., en esta apreciación coinciden periodista y biólogo, pero mas hermoso y simbólico es cuando Rosnay puntualiza que la vida no surge en los océanos, como se suele creer, se decanta por pantanos, por charcas, por humedales sujetos a ciclos de lluvia y sequía, de humedad y sequedad. Las aguas evaporadas dan paso a los lodos y a las arcillas..., estratos que generan fuerzas de cohesión que terminan por agregar moléculas entre si, por formar cadenas mas complejas, para dar lugar a los aminoácidos, después a las proteínas..., a una complejidad cada vez mayor, a moléculas capaces de crear ambientes cerrados dentro de membranas en las que desarrollan sistemas energéticos y de duplicación, se autoreplicaran y aumentará su competitividad en aquel fascinante medio en el que tan solo las circunstancias climáticas, geológicas y cósmicas actuaban sobre este planeta, aun despoblado, aun sin cobertura vegetal, sin árboles, sin insectos, sin mamíferos..., sin nada que nos pudiera recordar al entorno que nos rodea en la actualidad.

Era nuestro planeta, era la Tierra antes que nadie la bautizara con ese nombre, es posible que ni siquiera se viera azul desde el espacio..., era un embrión, solo eso, un atisbo de vida surgida de las reacciones químicas, en medio de un cosmos que se expandía y se enfriaba, que aumentaba en complejidad y en orden, en estructuras cada vez mas elaboradas que generaban nuevas reacciones, que se dotaban de nuevas capacidades y características, nuevas propiedades.

Simonnet y Rosnay nos cuentan cosas realmente interesantes, el biólogo narra como esa vida se desarrolla, nos cuenta como el gran meteorito caído en Yucatán causa el holocausto y la extinción masiva en La Tierra y como los lémures logran sobrevivir, abriendo el camino hacia los primates, nos cuenta como muchos millones de años antes..., la competencia en los superpoblados mares y océanos obliga a alguno de sus moradores a abandonarlos. Es la imagen clásica del ictiostega...






...abandonando las aguas y moviéndose pesadamente sobre las playas, utilizando sus pulmones para respirar, ya el oxigeno que las bacterias han soltado a la nueva atmósfera, manteniendo sus pupilas húmedas, para poder ver fuera del agua, con un lagrimeo continuo y desarrollando millones de años después un esqueleto mas recio, ideal para que los nuevos tejidos que forman los músculos se adhieran a él, dotándolo de movilidad y de consistencia..., pero algunos de aquellos peces pulmonados que abandonaron las aguas, regresarán a ellas y evolucionarán hacia los mamíferos marinos actuales....,ya con un cerebro, que surge por primera vez en ellos, en los peces, después en los anfibios, en los reptiles, en las aves que evolucionaran desde los dinosaurios alados y finalmente en los paleomamiferos hasta llegar a nosotros con su ultima capa, con las circunvoluciones de un neocortex que nos dotará de inteligencia, de capacidad de abstracción, de análisis, de inteligencia..., la que ya poseerá Homo Habilis..., ya en boca de Yves Coppens, el antropólogo que se sienta ante el periodista.






El Planeta ya es azul desde el espacio, ya hay bosques, selvas, mares, islas, continentes que flotan sobre el magma y que se separan..., y desde ese mismo cosmos, se aprecia perfectamente la gran falla del Rift, una ruptura de mas de 6000 kilómetros que cambiarían el rumbo de la evolución de los primates en La Tierra, hace unos 7 millones de años.






Yves Coppens nos relata como esa gran falla abierta provoca un cambio climático, parte de la selva sigue expuesta a los vientos húmedos, permanece frondosa, espesa..., mientras que la que queda al otro lado se va desecando lentamente, expuesta a los vientos secos, con las lluvias espaciándose. El dosel selvático desaparece, el sol alcanza la tierra, esa vegetación que se alimentaba del agua, del humus, de la materia orgánica en continua putrefacción..., termina muriendo, se evaporan las charcas, los árboles de follajes espesos se aclaran o también mueren..., poco a poco surge un nuevo entorno, un nuevo paisaje..., la sabana, el hábitat que ocuparán las varias familias de primates que se ven obligados a bajar a tierra, a ese suelo que jamás pisaban cuando se desplazaban por braquiación entre lianas, de rama en rama..., como siluetas fantasmagóricas que llenaban aquellas selvas primigenias de aullidos y gritos, en una opera incesante..., sonidos que recreo en mi bóveda craneal y que me conmueven..., pero para moverse sobre la ardiente sabana, sobre las extremidades inferiores, no sirven esos largos brazos rematados por manos de falanges curvadas. Los nuevos primates bípedos varían sus proporciones con el paso de miles y miles de años, con la Selección Natural actuando en estado puro. Se acortan los brazos, el pulgar se desplaza en la mano y pasa a ser oponible al resto de dedos, ya de falanges mas rectas, se reubican los músculos y los huesos que conforman la pelvis, el pelo comienza a desaparecer y los especimenes capaces de sudar se adaptan mejor, los intestinos se acortan y los estómagos se encogen cuando algunos de ellos comienzan a variar sus dietas. Ya no abundan los frutos jugosos y blandos de la selva, los brotes tiernos y fáciles de arrancar, prueban la carne que los predadores dejan en los cadáveres de sus presas..., y en este momento, Simonnet, arruga el entrecejo y murmura “otra vez la sequía interviniendo de manera trascendental en el devenir de la vida...”.

Coppens sonríe, afirma con la cabeza y contesta: “Exactamente. Todo lo que nos caracteriza, el estar de pie, la alimentación omnívora, el desarrollo del cerebro...” y nos cuenta muchas mas cosas, respuestas a las inquietudes del periodista..., que no pienso seguir contando, mejor que lo leáis.

Tan solo un ultimo apunte, al final del libro, el periodista pide a sus invitados unas ultimas reflexiones sobe el futuro de la vida, sobre el futuro de homo, sobre el futuro del planeta, del universo..., me impactó la descripción de Reeves, ya había leído sobre el tema, pero no esta de mas recordarla, “el sol será mil veces mas luminoso que hoy. Visto desde la Tierra, ocupará gran parte del cielo, la temperatura de nuestro planeta saltará a varios miles de grados. Desaparecerá la vida...”

Pero tranquilos, aún faltan unos cuantos millones de años..., tiempo de sobra para leer este libro y para gozar al aire libre, para disfrutar del planeta, de sus bosques y prados, de sus costas y lagos..., o de cualquier parque en el que poder contemplar un árbol, una planta, una brizna de hierba..., para disfrutar de nuestros cuerpos mientras podamos, sin dejar de olvidar jamás que comenzamos a ser quienes somos hace unos 3 millones de años.











4 comentarios:

Ars natura dijo...

Parece un buen libro, interesante.
Lo de "la máquina del tiempo", ya había oído algo de ella. Einstein ya dijo que si pudiésemos estar a (por ejemplo)2000 años/luz de distancia y pudiésemos mirar hacia La Tierra, podríamos ver lo que pasó hace 2000 años en nuestro planeta. No sé si me he explicado bien.

Por otro lado puede resultarte interesante ver la pelicula "Y tú qué sabes" (tiene una segunda parte también muy buena ). Es una especie de documental contado por varios científicos, sobre física cuántica pero está muy bien explicado para que lo pueda entender todo el mundo. No habla de la Prehistoria, pero también explica muchas cosas muy interesantes.

Y ya por último, indaga un poco sobre las "Tablas de los Sumerios" (Google te ayudará,)en esas tablas escritas hace 5000 años se habla de cómo el ser humano evolucionó con una pequeña ayuda.

Hay que tener la mente abierta a nuevas opiniones. Escuchar otras cosas y luego sacar tus propias conclusiones.

Un saludo.

Pedro, el de la bici prehistorica... dijo...

Que bueno volver a verte por aquí, Goyo. Pues lo que comentas sobre esa visión desde el cosmos hacia la Tierra, es lo que se explica en el libro, exactamente como tu lo has citado.
No se nada sobre esas tablas sumerias pero existe un salto cualitaivo enorme en la evolución humana, desde hace unos 30.000 años, una subita aceleración de la tecnologia..., como si hubiese ocurrido algo extraño o inexplicable..., hay quien lo atribuye a la excitacion de las llamadas neuronas espejo..., pero no creo que "ellas" por si solas provocasen esa inflexion al alza en nuestra evolcuión, desde luego algo mas se debió producir.
P.D. Hoy me he liado a tirar fotos en la ruta con la bici..., tu tienes las culpa..., je, je, je.

GLORIA dijo...

Hola Pedro,
Me ha entrado curiosidad, quizás compre el libro........
Gracias por compartirlo.

Saludos

Pedro dijo...

Me gusta que hallas encontrado interesante el libro, la verdad es que se lee facil y al final te da una imagen de conjunto bastante clara.
Y otra cosa que me gusta es leer vuestros comentarios, los que dejais tu hermana y tu en vuestros blgs..., me he permitido dejara uno en el post de los hornos...
Por cierto me he tomado la libertad de citar tu blog en el de Punset, en medio de uno de mis comentarios incendiarios.
P.D. Sois brillantes, las dos, a Teresa no la conozco.
Y espero que tu chiquitin crezca lozano y sano.
Saludines.