Ala Quebrada...., un vencejo que casi se arrancó el ala contra el cable anclado muy cerca de la junta de dilatación donde dcidió anidar, desde entonces,día tras día lo esquiva para poder alimentar a su polluelo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

LA PIEL DEL MONSTRUO (fragmento de "El hombre de la sierra Calderona"





  Julio buscó al ratonero entre las piedras y lo vio justo en el momento en el que daba un salto, un brinco que durante unas décimas de segundo lo dejó suspendido en el aire como si fuese una gacela asustada en la sabana africana.
   Moset aterrizó sobre sus cuatro patas y empezó a ladrar de manera rápida y nerviosa hacia el majano, agachando la cabeza, gruñendo y al tiempo retrocediendo asustado.
   Tula, Nela, Coca y Nati salieron catapultadas, dejaron la sombra del pino y pasaron rozando a julio, levantaron una polvareda y sonrió viéndolas entregadas a esa carrera desbocada hacia los ladridos de Moset.
   Esa era una de las imágenes que le llenaban de gozo, era uno de esos momentos íntimos, intensos, solo suyos y que compartía con la sierra Calderona como compañera inseparable de sus paseos y de su propia existencia. Se sentía un testigo excepcional, un privilegiado que podía viajar en el tiempo hacia atrás, cuando en la Naturaleza solo se percibían los sonidos que ella emitía, como el chirriar tenaz de las cigarras y los ladridos nerviosos de Moset y de las perras, unos ladridos que enmudecían cuando la brisa  de levante era capaz de colarse entre el pinar y de remover la piel muerta del monstruo, como si cobrase vida súbitamente.
   Incluso Julio se quedó quieto cuando descubrió la larga piel de la serpiente, ya partida en algunos pedazos, pero interminable y ancha, gruesa y escalofriante.

 

lunes, 8 de septiembre de 2014

LAS CIGARRAS DE LA SIERRA CALDERONA, fragmento de "El hombre de la sierra Calderona"




  

 Julio sonrió al recordar a Pere, entrando y saliendo de la basa para continuar con la partida de ajedrez, después se sentaba en las sillas de hierro lacadas en blanco y espantaba las moscas que acudían a chapotear entre las gotas de agua que perlaban su cuerpo.
   Aquel día las cigarras zumbaban excitadas y Pere las maldecía, se giraba hacia los pinos y blandía el matamoscas.
    - Malas  putas, no paran en todo el día y no me dejan pensar en la partida, ya verás como hoy me ganas.
     Julio sonrió al recordar a Pere buscando a las cigarras con la mirada.
   - Cuando hace calor se vuelven locas.
   - No lo creas, Pere.
   - ¿Como que no…?
   - Son las cigarras macho las que cantan y cantan para atraer a las hembras…, solo quieren follar…, entonces es cuando se callan.
   - Ah…, que curioso –comentó Pere, sonriendo y mirando con otros ojos hacia el pinar que les rodeaba y en el que las cigarras macho cantaban a las hembras- ¿y como sabes eso…?, mira que tengo casi noventa años y nunca lo había oído.
   - Lo he leído en las revistas que me trae Enrique…, aquí tengo muchos días y muchas horas para leer…, pero lo que mas me llamó la atención fue la forma de vida, las larvas que salen de los huevos se entierran hasta encontrar las raíces de los pinos o de los algarrobos, bueno del árbol donde la hembra puso sus huevos en las hojas y se alimentan de la sabia.
   Julio recordó el gesto de Pere cuando dejó el matamoscas junto al tablero y se arrellanó en el respaldo de la silla de hierro lacado en blanco, le miraba absorto y casi incrédulo.
    - Y al cabo de unos cuatro años de estar enterradas, excavan hacia arriba, salen de la tierra y suben al árbol, allí ya se transforman en adultos…, son las cigarras que estamos escuchando ahora mismo…, pero eso son las cigarras de aquí, en America hay una especie que está entre 12 y 15 años enterrada.
   Pere apretó los labios y cabeceó, se giro de nuevo hacia los pinos, escuchó el zumbido y volvió sus ojos al tablero.
   - Que curioso…, nunca se acuesta uno sin aprender algo nuevo –admitió apoyando los codos en la mesa de cerámica y concentrándose en la partida, un momento después cogió su Reina y la cambió de casilla.
   -Jaque –anunció sonriendo y volviendo a relajarse contra el respaldo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

EL HOMBRE DE LA SIERRA CALDERONA.




   "El hombre de la sierra Calderona", un titulo sencillo para una novela corta que llevo escribiendo desde hace un mes, sin mas motivo que el de contar todos los momentos que he vivido en esas montañas, dando pedales con la Bicipalo, pero poco a poco la novela y sus protagonistas van creciendo y pidiendome mas parrafos, mas lineas..., algo mas que esas visiones que yo quería reflejar com palabras, sin embargo, hay algo más, el verdadero motivo de escribir este relato es el de contar todos esos momentos antes de que se me olviden o de que por la causa que sea, ya no pueda escribirlos y desde luego, la serranía se merece esta novela, se publique o no, guste o no guste, pero será mi presente y mi regalo para ella y todos los espíritus que la habitan.


 

EL HOMBRE DE LA SIERRA CALDERONA.



                                     



                                   CAPITULO I



    El PAI de la lloma.

   A Julio le sorprendió el frescor y el olor de aquella caseta encaramada en la lloma, estaba acostumbrado al aire acondicionado del banco en verano y al calor de la calefacción en invierno y le pareció increíble que aquella tosca construcción de piedra pudiese mantener una temperatura tan natural y agradable. Le apetecía entrar, pero se detuvo receloso al descubrir a las cuatro podencas pelirrojas. Sesteaban confiadas y somnolientas en el sofá y en dos balancines encarados hacia una rechoncha televisión.





   - Pasa, Julio, pasa…, que no te van a hacer nada, de pequeño te dabas buena maña con ellos y no les tenías el miedo que les tienes ahora…, y mira por donde me acabo de acordar, nunca te lo había dicho, pero estas son bisnietas de aquella podenca tuya que te dio el Pancha, aunque la tuviste poco tiempo, tu madre siempre decía que ella no mantenía ni a gosses ni a gossos, se la dio a Ferran y la perra acabó en una caseta que tenía en Casinos… y ya ves que cosas, ahora tanto tiempo después…, nos vuelves a echar a la calle, a ellas y a mi.
    - Esas son historias pasadas y desde luego, olvidadas, Toni…, ahora lo que importa es el ya y sabes perfectamente que no estoy echando a la calle a nadie. 
   Y volvió a mirar a las podencas, la caseta olía a ellas y a leña quemada, olía vagamente al socarrat de las paellas que colgaban, mostrando sus bases ennegrecidas, de unas paredes encaladas y apenas enlucidas, se adivinaban los bultos y los lomos de las piedras. Las bancadas de piedra pulida de la cocina formaban parte del salón y la cafetera de aluminio y las cazuelas estaban a la vista, igual que aquellos curiosos vasos, algo desgastados y decorados con una talla que le resultó familiar.
   - Esos vasos… -murmuró Julio.
   - La meua dona els alsaba…, eren de Nocilla.
   - Vaya…, ya lo decía yo…, bueno, la verdad es que se está fresco aquí dentro.
  - Si…, aquí se está bien pero fuera corre mas aire…, aunque eso ya lo sabias antes de visitarme, ¿verdad…?,  te vi cuando acompañaste a esos que nos querían comprar las tierras para hacer tu PAI.
  Julio suspiró y durante unos instantes apartó la mirada, pero fue a encontrarse con los ambarinos ojos de las podencas, las perras también parecían escuchar, parecían entender las palabras del amo y el tono de su voz.
 - Vamos a ver, Toni…, eso ya lo hemos hablado muchas veces, te aconsejé que vendieras cuando te hicieron la primera propuesta…,y no es mi PAI,  ya tan solo les concedo financiación…, y también sabes Toni que eso es riqueza para el pueblo, crea puestos de trabajo y…
   - No me sueltes el mismo cuento otra vez Julio –le atajó Toni, subiendo el tono de voz- ya tengo setenta y cinco años y he oído y visto demasiadas cosas, y eso de que aixo es riquea per al poble se lo creen los bobos, es riqueza para unos pocos, para los de siempre…., anda ven, anem fora.
   Atravesaron la casa y salieron a una terraza cubierta por un espeso emparrado, los enormes pampols creaban un dosel verde y luminoso del que colgaban racimos de uva embolsados primorosamente. Era un entorno sencillo y agradable, natural, acogedor, un plácido refugio en el que pasar la vejez.
    - Mira…, desde aquí se ve la playa, los campos de naranjos y la Sierra Calderona, a les gosses les gusta mucho cazar en ella, allí son felices y creo que yo también lo sería, dicen que es un Parque Natural, puede que el único sitio a salvo de la gente como tu y de tus PAIs…, las montañas casi siempre son azules, ¿sabes…?, pero cuando se pone el día, se vuelven rojas y es como si toda la Calderona fuese un carbón…, a la meua dona le gustaba mucho ver anochecer desde aquí…., mis abuelos también disfrutaban de la serranía, pero de otra manera, trabajaban en ella de sol a sol y después iban haciendo esta casa con la piedra de la misma lloma…, después trajeron la luz desde el pueblo, la pagaron a precio de oro y hace unos años yo me dediqué a ponerlo todo al día, hice la escritura del terreno y de la casa, pagué las plusvalías y todos los impuestos que me exigió el ayuntamiento…., también pedí permiso per fer una basa per els meus nets…, pero no me lo dieron y ahora en verano ya no vienen porque no se pueden bañar y ya ves, todo el mundo se hace una piscina…- Toni suspiró y bebió agua de un botijo de barro, alzándolo sobre su viejo rostro y sosteniéndolo con sus brazos resecos y tostados por el intenso sol del Camp de Turia - ¿ quieres…?.
   - No gracias, nunca he sabido beber al gallet.
   - Hay mucha gente que no sabe beber si no es en vaso…, parte de esos naranjos de abajo son míos, los compré por gusto…, me gusta pasearme con las perras y ver como van haciendo las naranjas…, están buenísimas. Después me marcho con todas estas… -Toni señaló a la rehala, habían ocupado los rincones más frescos de la terraza tumbándose sobre las rasillas de arcilla- todas son perras y hermanas y cazan de categoría, me gusta ir a botar conejos después de saludar al tío Paco, al tío Malea y a la Trini, que siempre anda quitando las malas hierbas con la aixaeta, dice que no le gusta echar veneno a la tierra, que luego pasa a las raíces y después a la fruta…, y algo de razón debe llevar…, y todo esto es mi mundo Julio, un mundo sencillo, un mundo en el que no molesto a nadie y que me ha costado muchos duros, aunque heredase la parcela y la caseta de mis padres.
   - Se que este es tu mundo, Toni…, y no lo vas a perder, eso si, perderás esta ubicación, ya sabes, en la reparcelación se vuelven a distribuir los terrenos y puede que te lo cambien de sitio.
   - Si, eso ya lo se…,y puede que me toque en el hondo, junto a la rambla, ahí ni se ve el mar ni corre el levante y cuando llueve en Ademuz vienen unas barrancadas que se lo llevan todo…, se que aquí tenéis proyectados unos chalets de esos grandes y lujosos, para gente de dinero…, pero es que Julio, esta es mi tierra y la tierra no se vende, nadie tiene derecho a sacarme de aquí ni a quitármela para dársela a los ricos.
   - Es la Ley Toni y sabes que yo no hice la LRAU, lo hicieron los tuyos…, los socialistas y ya ves, que contradictoria es la vida a veces.
  Toni cabeceó y apretó los labios, su mandíbula se deformó al tensarse sobre unas encías retraídas y con apenas dientes.
   - Quien te ha visto y quien te ve, Julio…, el dinero te ha hecho perder la cabeza…, hijo de un regador y ahora…, mírate, llenando de hormigón la tierra a la que tu padre daba de beber.
   - Mi padre ya faltó y mi padre cobraba por regar, no por dar de beber a la tierra…, ahora tengo mujer y dos hijos y tengo que darles de comer.., y de beber, sabes que no hago nada que no me permita la Ley…, pero bueno Toni, son muchos años de amistad y creo que podría interceder por ti con el agente urbanizador.
   - De amistad ya no queda nada…., a mi solo me queda la rabia, Julio…, y al tío Paco, y al tío Malea y a la Trini también les queda solo la rabia, ellos tampoco pueden pagar los costes de urbanización y mira, que al final me he aprendido todos esos nombres…, PAI, agente urbanizador, LRAU, segregación, reparcelación…., ¿sabes…? el tío Paco y el tío Malea querían pegarte un tiro y enterrarte en la serranía, la Trini te habría sacado las tripas con su aixaeta y yo…., yo prefiero hacer otra cosa, por eso te he llamado, espera.
   Julio siguió con la mirada el paso tranquilo del anciano, lo vio entrar en la caseta y sintió un escalofrío cuando volvió a la terraza con una vieja escopeta de cañones paralelos entre sus manos.
   - Por Dios Toni…, ¿que vas a hacer…? –murmuró con un hilo de voz.
  - Tranquilo Julio, que a ti no te va a pasar nada…, mare meua, hace mucho tiempo que no paso revista de la escopeta, espero que aún dispare, desde que cazo con las perras ya no he vuelto a tocarla…, ¿sabes…?,  no puedo ver como me quitas la tierra y tampoco puedo entender como la Ley lo permite…, ya estoy demasiado viejo como para empezar a pleitear contra el agente urbanizador y no creo que me queden muchos años de valerme por mi mismo…, -confesó Toni, abatiendo los cañones y comprobando que  el cartucho  del 12   seguía ocupando la recamara izquierda-… mi mundo era este y lo vas a destruir para ganar unos millones de pesetas…, si ya se que ahora ya no hay pesetas, pero me da igual, yo sigo contando en pesetas o en duros…., me recuerdan a otros tiempos, mejores que estos, desde luego…, tampoco no me veo en una residencia, haciendo cola para que me duchen o para que me limpien la mierda. Julio…., espero que nunca te olvides de este momento, lo voy a hacer por ti, ya  no podría vivir sin mi tierra, esa que mis padres compraron dejándose media vida, jamás me lo perdonaría y ni creo que pudiese vivir con esa pena, se que me la vas a quitar, por eso quiero que no te olvides nunca de este momento…, igual así consigo hacerte pensar, igual te abro los ojos para que veas todo el daño y el mal que estas haciendo, te voy a pagar con lo que es mío, con lo que mas valor tiene…., ¿sabes lo que quiero decir…? te voy a pagar con mi vida.
    El anciano abrió la boca desdentada, se metió los cañones de la escopeta entre las encías desnudas, clavó sus ojos en los del director del banco y sus pupilas estallaron al mismo tiempo que el disparo resquebrajaba su cráneo y asustaba a las podencas.




                            
  

miércoles, 4 de junio de 2014

DORITA..., "ALA QUEBRADA" HA REGRESADO.



  
 
  Dorita, hacer fotos a los vencejos con la reflex ha sido mas dificil que con la pequeña Canon compacta, el enfoque automatico de la Nikon no lograba cazar a las guadañas voladoras, pero eso si, el disparo a rafagas ha sido de ayuda, pero al final he tenido que usar el enfoque manual, calculandolo a la distancia a la que pasaban los vencejos cuando se acercaban a la junta de dilatación donde tenian el nido, esquivando el mismo cable que el año pasada le quebró las remeras.


 
   Pero la mejor foto la ha hecho una camara prodigiosa..., con mis propios ojos, he podido reconocer a Ala Quebrada, tenia su ala casi recuperada, pero le quedaba un pequeño hueco entre las plumas, imperceptible para la Nikon, pero no para mis pupilas. Ha sido un momento emotivo, Dorita..., Ala Quebrada y su pareja habian regresado.








viernes, 18 de abril de 2014

EL CEREZO DE LA SIERRA CALDERONA.



    



 Florecia en la soledad de la Font del Berro, el cerezo abria sus flores blancas sobre el fondo azul de un cielo límpido y sobre el verde palido del pinar, a veces decorado con las bulbosas pinceladas rojizas del rodeno. 



  Todo era calma, se escuchaban las llamadas de las avecillas, silvidos y cortas melodias que se extendían por las gargantas y entre los valles. Eché el falta el repiqueteo del picapinos y el zumbido de las avispas alrededor de la fuente, pero apenas si habia agua, apenas si habia llovido durante el invierno y las flores no terminaban de despertar, salvo las del cerezo, que se abrían en medio de un intenso zumbido. 



Las abejas se emborrachaban con su polen y yo pensaba en el hermoso espectaculo  de la floración de los cerezos en el valle del Jerte..., yo tan solo habia pedaleado una hora por la sierra Calderona y contemplaba la esencia de ese mismo espectaculo.





domingo, 30 de marzo de 2014

SIEMPRE HABRÁ UNA LINEA PARA LOS GALGOS Y LOS VENCEJOS... EN MI VIDA.



http://www.bubok.es/libros/232071/EL-ESQUELETERO-QUE-ADMIRO-A-GRANT-FEATHERSTON
Pinchando en la imagen os podreis descargar el libro.
  



 En los post siempre hablo de mi o de ellos, de los galgos, de los vencejos, de la manada o de los bichos que nos encontramos en nuestros paseos por el monte, por cierto, el sabado vi mi primera golondrina y era golodrina, que no avión común.
   Y me imagino que por eso, porque ya forma parte de mi vida, les he hecho un guiño en mi ultimo proyecto literario, se titula "El esqueletero que admiró a Grant Featherston" y en el cuento algo de lo que ha sido mi vida laboral y como la irrupción en internet me esta permitiendo mantener la cabeza fuera del agua de esta crisis brutal que sigue amenazandonos con ahogarnos.


 
   Llegar a fin de mes para poder hacer frente a los recibos domiciliados, se convirtió en una extenuante carrera de fondo. Durante meses me sentí como un galgo cegado tras un matacán.


  Yo seguía imaginándome  que era uno de los galgos de Paúl y corría y corría, me dejaba llevar por una especie de fantasía infantil.


Todas las mañanas un vencejo descendía del sueño en vuelo con una de sus alas casi rota, le bauticé como Ala Quebrada porque a simple vista se le podía reconocer. Todas las mañanas bajaba esquivando el cable de acero que posiblemente le quebró el ala y daba a su polluelo su toma, en aquella junta de dilatación.






sábado, 29 de marzo de 2014

UN CHIHUAHUA BAJO TIERRA.




   


 El bosque fascina a la manada y a mi también, les observo moverse alrededor de las matas de esparto, husmear entre las punzantes coscojas y olisquear en las entradas de las madrigueras que los conejos han excavado bajo el tronco muerto del viejo algarrobo. La corteza ya ha perdido su color y los musgos y los liquenes van consumiendo su madera lentamente y abriendo huecos por los que Cecil no duda en escurrirse.
  Le veo desaparecer bajo tierra y me tumbo sobre la hojarasca esperando a que termine su inspección, le escucho gruñir en el tunel y unos instantes despues se asoma y me dice.
   - Limpio, no hay conejos, vamos a otra toponera. 

viernes, 7 de marzo de 2014

ENTRE LIRIOS Y BISONTES.



      Incluso el fresco de la mañana empieza a ser distinto, es menos intenso y ya no hunde sus colmillos de hielo en las mejillas, algunos aromas empiezan a flotar en esa atmosfera limpia del amanecer y las avecillas alborotan con las primeras luces, revoloteando bajo el alero o saltando entre ramas repletas de verdes yemas.
   Pensé en ellos, en los lirios que brotan todos los años en la curva del Campillo o en la cima del monte Armenia y despues del paseo con la manada pedaleé hacia esa curva, mirando hacia los taludes rocosos, buscando los colores azules de esos lirios que siempre se adelantan a la primavera y que siempre brotan antes que las estepas.
  Y allí estaban, no eran muchos, apenas media docena que habian florecido pese a la sequedad del invierno. El ciclo de laVida se repetia ante mis ojos y la Calderona empezaba a vestirse de colores.



 La naturaleza despertaba e incluso descubrí a una manada de bisontes que sesteaban en el pedregoso lecho del barranco de Carraixet, aún con el pelaje invernal, fue impresionante.






 
 

sábado, 8 de febrero de 2014

RODENO...., EL CORAZON DE LA SIERRA CALDERONA.

 




 De niño desconocia que las montañas azules eran la Sierra Calderona, me atraía de ellas su azul, ese color tan raro para unas montañas, porque el monte que me rodeaba en mis andanzas con la BH o cuando buscaba escorpiones, no era azul. El bosque era mas bien palido y de colores apagados, salvo cuando llovia en el invierno y descubría alguna umbria iluminada por el vivo verde de los esponjosos musgos. Recuerdo que en esos momentos sonreía y los tocaba, me gustaba contemplar el manto verde y brillante, mullido y humedo, el tacto era tan distinto a la piedra que emergía por los caminos.
   Y ya de mayor he descubierto que la Sierra Calderona es roja, del color del rodeno que constantemente brota de entre la roca gris sobre la que se alzan los basamentos de Revalsadores o de entre cualquier rincon de estos montes.





  Pedaleaba huyendo del viento enfurecido, rodeando precisamente esos rocosos basamentos cuando los marches de rodeno se han llevado toda mi atención, poco a poco he dejado de dar pedales y he contemplando el murete que se alzaba a escuadra, con sus piedras encajadas sabiamente unas entre otras, delimitando los campos, conteniendo la erosión en las laderas del monte Armenia y hablando de otros tiempos, de otras epocas en las que la Sierra Calderona estaba ocupada por gentes de vivían de ella con un mimetismo casi heroico y al ritmo que marcaban las estaciones, el paso humano o el de las caballerias.



sábado, 25 de enero de 2014

EL VIENTO AFILABA LAS NUBES.








 Las afilaba como si fuesen enormes pedazos de silex o de pedernal, recortaba sus bordes y les daba forma aguzada, como una de esas prehistoricas hachas de mano o como bifaces, como raspadores.
  Remontaba como siempre, por el Campillo y a veces las rafagas se enfurecían y vociferaban en mis oídos, pero yo negaba con la cabeza diciendo.
   - No me vais a enfadar..., podeis soplar todo lo que querais.
   Como si el viento tuviese vida propia, como si fuese un ente capaz de robar el sol y de llenar la atmosfera de un triste y metalico gris, como si fuese capaz de afilar las nubes o de pegarlas contra la boveda del cosmos.
  Soplaba con fuerza y me permitia ver unos horizontes nitidos y cristalinos, de nuevo el Golfo de Valencia surgía límpido y casi al alcance de la mano, la Albufera allí mismo y una nube de humo que el viento tumbaba sobre la tierra.
   Miré hacia los bordes de la pista, pedaleando con la cabeza gacha y sin enfadarme con Eolo, busqué a los valientes lirios azules y volví a murmurar.
   - Este año os haré las fotos con la reflex..., como os mereceis.
   Y mas arriba, alcanzando el Collado de la Moreria..., sopló fuerte y rabioso, pero volvi a sonreir y me lancé hacia la Font de la Gota, allí abajo el huracan amainaba, en incluso un pedazo de cielo azul fue capaz de asomar entre esas nubes que el viento afilaba.

                                                        


 

miércoles, 1 de enero de 2014

REBALSADORES, LA CIMA DEL FIN DEL MUNDO.






    Remontar en bici de montaña hasta la cima de Rebalsadores el primer dia del año era una saludable tradición que habia abandonado, pero esta mañana he vuelto a trepar hasta su cima, larga, casi plana y con una orografia que siempre me ha recordado al lomo de un toro de lidia.
   Ya de niño lo contemplaba y su azul intenso me confundía, no se veía verde, siempre era azul, salvo aquel año en el que las nieves lo cubrieron, fue la primera vez en mi vida que vi la nieve, pero era un niño y aquella cima quedaba muy lejana para alcanzarla con mi BH.
   Hoy he vuelto a aquella cima y la he encontrado batida por un viento que llegaba desde las tierras del interior y que limpiaba de brumas los horizontes. Desde allí arriba la vista no tenía limites, el mar parecía al alcance de la mano, la Albufera se dibujaba plateada y las serranías del interior emergían azules, nitidas, despejadas..., pero con algunas manchas grisaceas que delataban el paso brutal de los incendios de los ultimos años.
   Recuerdo un año en el que Rebalsadores apareció envuelto en nubes bajas, era invierno y lucia el sol en las tierras bajas, pero la cima se perdía entre la bruma. Decidí subir con la Bicipalo y allí arriba me encontré con un autentico vendabal de nieve y hielo, la cima parecía haberse trasladado al Pirineo o al Nepal y la ventisca azotaba a los jovenes pinos y a las coscojas. Recuerdo que di media vuelta y que conforme descendia iba dejando atrás a aquellas cortantes nubes y a los regueros de barro y hielo..., llegó un momento en el que volví a pedalear bajo el sol invernal, eché pie a tierra y volví a mirar hacia la cima, continuaba envuelta en aquella tormenta blanca.
   Fue una experiencia fantastica que hablaba de los montes y de las nubes, de las serranias y de las ventiscas, de las alturas y del frio..., de la Vida oculta de las montañas.
  
   



 

sábado, 28 de diciembre de 2013

CUANDO LA NARANJA SE RIE.






   Paseaba con los chuchos por el campo y nos paramos un rato a charlar con Ramón, un agricultor que pasa horas y horas en su campo, a veces pintando los troncos de los naranjos para que los conejos no se coman los brotes, otras injertando variedades que según los ingenieros agronomos serán las de mejor venta y otrás sulfatando.
   - Este año la naranja esta floja...,  el calibre es pequeño.
   - ¿Y eso porque es...? -le pregunté.
   - Por que no ha llovido.
   - Pero si tienes el goteo en todo el campo.
   - Da igual Pedro, la Naturaleza es la Naturaleza y el arbol quiere que le llueva..., da igual que yo le ponga el abono en el goteo...., esto es muy comodo y ecologico, pero donde esté el riego a manta, es lo mas parecido a la lluvia..., y encima las naranjas se rajan así, de lado a lado, como una risa, entonces decimos que las naranjas se rien de nosotros, todo el año aquí doblando el lomo y al final ellas se rien.

    - ¡ Es verdad, tengo dos naranjitos en el campo y muchas de ellas se estan rajando.
    - Pues ya lo sabes, se estan riendo de ti

sábado, 14 de diciembre de 2013

UNA PINCELADA DE COLOR EN LA SIERA CALDERONA.





El otoño no viste a la Sierra Calderona de ocres ni de amarillos, tampoco crea mantos de hojas marchitas sobre la tierra o sobre sus lajas de rodeno. El invierno llega a la serranía apagando sus verdes y llenando de calma y silencio sus valles y sus cimas, no se escucha el aleteo de los caducifolios cuando el viento sopla desde el norte, no hay remolinos de hojarasca..., pero a veces encuentras una pincelada de color, como si la serranía sonriese y se dejase maquillar con una caricia de color....,que he podido contemplar cuando descendia con la Bicipalo hacia la Font del Berro.


martes, 10 de diciembre de 2013

EL ÓLEO, EL GALGO Y LA CUSTOM DE MADERA.





   Cecil y Piper, los chuhuahuas de mi hermana, me esperaban en el sofá del comedor. Gimoteaban y se contoneaban de alegria, yo también me alegraba y me he iba recostando entre ellos para sentir sus lenguecillas y el calorcillo de sus cuerpecitos. 
  Y ha sido en ese momento, cuando he visto sobre el mueble aparador del comedor el galgo que compré en la Puebla de Don Fadrique, en pleno altiplano granadino, ha sido cuando he visto la custom de madera que me regaló mi prima Trini y en un tercer plano y cerrando el triangulo...., he visto el óleo de mi padre..., el tiempo se ha comprimido y durante decimas de segundo he recordado aquellos años junto a mi padre, todo el tiempo que pasé obsesionado con los galgos y con la novela y mis primeras experiencias montando en una custom.
  Ha sido curioso, he visto una parte de mi vida en esa imagen.

sábado, 7 de diciembre de 2013

EL ANTICICLON MAS GENEROSO.



      En invierno deseamos la luz del sol, deseamos que sus rayos nos aporten calor y vida, y esta mañana era ese mismo sol quien despertaba calidamente al pinar tras la helada negra, esa que cae cuando ese cielo despejado, que tanto anhelamos en el invierno, deja escapar todo ese calor y el aire frio cae a plomo contra el bosque y contra los cultivos. Se condensa en forma de miles de gotitas de agua y apenas un par de horas antes del amanecer, se congela hasta quemar las hojas..., se quedan oscuras y marchitas, negras...., como la helada negra.
   Pero si el dia amanece despejado, el sol se precipita sobre esas agujas de hielo que han lacerado a las plantas y  las va fundiendo creando bancos de brumas que emborronan el bosque y que lo envuelven en una fantasmagorica luz.



   Aunque siempre hay umbrias en las que las agujas de hielo permanecen hasta bien entrado el día, son manchas blanquecinas que maquillan el rodeno de la Sierra Calderona y que siempre me hacen sonreir.
   
  

sábado, 23 de noviembre de 2013

DE NUEVO EL VIENTO.





  Hoy ya no nevaba en la Sierra Calderona, pero el viento seco y frio del norte soplaba y arreciaba como durante muchos de los días del invierno pasado. Llegaba cortante y afilado, zumbando por encima del pinar y limpiando la atmósfera de brumas y nubes bajas.


   El viento llegaba remontando los cañones, colandose entre los estrechos, azotando al recio monte bajo y despues, rodando y girando entre torbellinos de polvo, descendía hasta la misma costa, removía los granos de arena de la playa y empujaba las olas mar adentro, aplanaba las aguas y permitiendo que el sol cegador se reflejase en ellas robandoles el azul mediterraneo y creando un espejo brutal, o una especie de costra de hielo blanquecino como surgido de una subita glaciación...., lo contemplaba todo desde la pista del Campillo a Coronel con una nitidez sorprendente, podía ver la curva del Golfo de Valencia y el destello de La Albufera, incluso pude imaginar sus carrizos azotados por el viento y el oleaje lacustre balancendo  a los albuferencs y batiendo contra las compuertas del Puchol o del Perellonet....,
  

sábado, 16 de noviembre de 2013

EL VIEJO DE HIELO Y VIENTO.




  El viejo conocido ha llegado esta mañana casi sin avisar, aunque se que la Calderona lo esperaba y en el fondo yo también, ya casi habia olvidado lo que era el frio y los cielos planos y de hielo, grises y apagados.
  Los primeros copos de nieve me han caido remontando por el camino del Campillo hacia el Collado de la Morería, en algunas curvas el viento arreciaba y yo me subia el pasamontañas mientras murmuraba.
  - Vaya, como en los viejos tiempos...
  Arriba, en la Moreria, el viejo conocido nos esperaba a mi y a la Bicipalo, reía y se convertia en una cortina de cellisca grisacea que bajaba por la Vigueta desde Tristan, desde el norte frio de la peninsula. El viejo conocido venía con sus mascotas, lobos cubiertos de hielo y escarcha que trepaban por las laderas, que removia los arbustos y que se convertían en flechas blancas que mordisqueaban mi piel.
   El viejo conocido aullaba, allí arriba, justo donde terminaba la franja grisacea, al otro lado aún lucia un sol engañoso, pero en las alturas, ese viejo conocido saludaba a cada laja de rodeno, a cada pino, a cada coscoja, a cada alcornoque y a ese ciclista que descendia buscando la calma de las tierras bajas, aún sabiendo que los lobos de hielo corrían tras él desde las montañas, desde esos rincones ocultos de la Sierra Calderona donde uno se siente tan solo un mamifero más.

domingo, 3 de noviembre de 2013

A VECES, LA SERRANIA TE DESPOJA DE LO HUMANO.




  
 Sonrío ante la cuesta, mientras los ladridos de los mastines se quedan antrás, tampoco insisten mucho y los enormes chuchos vuelven a sestear mientras encaro las lajas de piedra gris que acuchillan la pista.
   Me gusta esta cuesta, es corta, pero está rota, aunque deja una trocha por la que debes pedalear si quieres coronarla sin echar pie al suelo.
  Le tengo querencia a esta rampa de piedra porque despues de unos cuantos virajes me lleva a un rincón escondido de la Calderona, a un paraje de esos en los que no ves nada que te recuerde al asfalto y a la urbe, uno de esos parajes en los que los barrancos estan repletos de una vegetación tan espesa que tan solo los jabalies y los zorros se aventuran en ella, aunque me imagino que alguien como Pasos Largos no hubiese dudado en adentrarse en ella huyendo de la Guardia Civil.
  Le tengo querencia a este camino como a veces los hombres le tienen una querencia malsana y enfermiza a la serrania, a la Serrania de Ronda o a Sierra Morena...., aunque allí, en Sierra Morena, Marcos se limitó a vivir rodeado de lobos sin secuestrar a nadie y sin acechar en los caminos, como si hizo Pasos Largos hasta su ultimo día, cuando un balazo en el pecho y otro en el vientre acabaron con su vida como una posta acaba reventando a un jabalí.
   Me imagino que de la misma manera que el camino busca el hondo del barranco y desaparece con el contraluz.....



..... el hombre pierde a veces su condicion de humano y se entrega a la serrania. A Pasos Largos le llamaron el ultimo bandolero andaluz y es posible que un aura de heroismo o admirable rebeldía le rodee para siempre, pero todo parece decir que la misma serrania le arrebató lo poco que le quedaba de humano, de empatia y de compasión. No podemos olvidar su horrible crimen, a hoz y escopeta, sus asaltos y finalmente su vuelta al monte, pese a que le ofrecen trabajo de guarda en una finca, propiedad de un hacendado que fue secuestrado por el mismo Juan Mingolla, dicen, que el ultimo bandolero andaluz.





 
  

sábado, 21 de septiembre de 2013

CUANDO EL NEOCORTEX ENMUDECE.





      La rueda delantera de la Bicipalo giró a derechas y el banco de arena surgió inesperadamente, el neumatico y sus pequeños tacos se hundieron entre los centenares de miles de granitos de rodeno pulverizado que comenzarón a desplazarse hacia un lado, a deslizarse sobre el fondo duro del charco relleno de sedimentos...., la Bicipalo cabeceó de delante, se removió como una culebra y mi neocortex enmudeció al tiempo que el cerebro primigenio enviaba ordenes a una velocidad vertiginosa, mas allá de mi consciente y de mi capacidad de razonar..., las neuronas se interconectaron y los impulsos nerviosos tiraron de mis musculos sin que yo fuese consciente. Mi pié se desencajó de la cala, mi torax se contorsionó y salimos del banco de arena con las pulsaciones aceleradas pero con una sonrisa iluminando mi rostro.
   Todo habia ocurrido en decimas de segundo y continuaba pedaleando, no me habia caido y ni sabia como lo habia hecho, en el tiempo que dura un pestañeo, el cerebro primigenio habia tomado el mando y ese neocortex, altivo y digno, ese que razona y reflexiona, ese que es capaz de filosofar y de meditar, ese que nos hace humanos, ese que nos dota de una inteligencia sin igual en La Tierra, ese que es capaz de diseñar o de crear naves capaces de salir del planeta...., habia enmudecido, sus complejas conexiones y sus laureadas neuronas se habian callado, quizás sorpendidas ante la velocidad con que esas otras celulas nerviosas habian enviado las instrucciones a los haces musculares para equilibrar mi cuerpo y a la Bicipalo.
  Continué sonriendo y sintiendome satisfecho y orgulloso por conservar todas esas estructuras cerebrales, las arcaicas y las modernas, de alguna forma, la historia del Planeta Azul estaba escrita entre mis circunvoluciones cerebrales.